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La naturaleza siempre nos brinda un estado de tranquilidad y confort. Ver un hermoso paisaje natural, contemplar el vuelo de las más bellas especies de aves, sentir el aire en tu rostro inspirándote a la libertad, son elementos que no pueden faltar en un bello país como Argentina, un sitio ideal para acercarnos a la naturaleza pura sumergiéndonos en estados que nos pueden llevar a conocer el mismo cielo. Cada vez más, los turistas nacionales y extranjeros se sienten atraídos por las propuestas de experiencias y actividades de contacto pleno con la naturaleza.

De norte a sur y de este a oeste, Argentina se expresa contundentemente por su naturaleza, virgen aún en muchos rincones. Hablar de la nación sudamericana es hablar de sus bellas postales naturales adornadas gracias a sitios como las imponentes Cataratas de Iguazú, reconocidas y premiadas como una de las siete maravillas naturales del mundo. La inmensa reserva natural del Iberá, con sus lagunas y esteros, islas flotantes con las más exóticas especies animales, tiñe de verde todo el noreste argentino.
En la Puna, la pachamama (madre tierra) ejerce su poder sagrado y levanta enormes quebradas rojizas, cerros de infinitos colores y eternos salares que cuidan la historia de pueblos ancestrales. En esta región del noroeste, se respira la fusión de la naturaleza y el hombre como en pocos lugares del mundo.
Hacia el centro, la sierras, valles y llanuras cordobesas componen el escenario ideal para disfrutar del contacto pleno con la naturaleza y sus especies autóctonas. Desde la cima, el Cerro Uritorco y el Colorado regalan panorámicas vistas que garantizan experiencias incomparables. Es increíble ver la convivencia de flora y fauna en un mismo sitio donde elefantes marinos y pingüinos eligen las costas atlánticas patagónicas para pasar su verano austral, concebir y cuidar a sus crías.
Sin duda, algo que te llevarás plasmado en el corazón por toda tu vida serán los atardeceres de las playas en la Península Valdés, donde no hay que tener mucha suerte para ver enormes colas de ballena asomando en el agua. No se puede decir más, esta experiencia resulta simplemente ejemplar, nos habla no sólo de naturaleza, de unión o de esplendor, nos habla de la forma en que el hábitat se comunica constantemente con nosotros.
El Glaciar Perito Moreno nos invita posteriormente a la estrella de los 17 mil kilómetros de extensión de hielo patagónico, una de las mayores reservas de agua potable del mundo. El paisaje es toda una gama de colores que el azul y el blanco del cielo permiten. Es importante que sepas que en Argentina el ecoturismo es una de las modalidades turísticas más desarrolladas. Brinda múltiples alternativas para disfrutar del patrimonio natural a lo largo de sus 3.8 millones de kilómetros cuadrados de superficie. Argentina abriga un abanico de los más variados ecosistemas que constituyen ambientes de increíble valor para la conservación.
Si lo tuyo es la naturaleza hacia el sur, de la provincia de Buenos Aires te espera el Parque Nacional Campos del Tuyú, ubicado en Partido de General Lavalle, provincia de Buenos Aires. En sus más de 3 mil hectáreas, un mar de pastos y cangrejales, se cobija a una de las especies más amenazadas del país: el venado de las pampas. En Córdoba, entre los 1 mil 900 y los 2 mil 300 metros sobre el nivel del mar, en las altas cumbres de las sierras cordobesas, se encuentra un enorme cañón de unos 800 metros de profundidad sobre el que vuela la más imponente de todas las aves que surcan los cielos argentinos: el cóndor andino.
El cuyo tiene el Parque Nacional Talampaya donde descubrirás un impactante desierto rojo por el que caminaron los dinosaurios y en el que los hombres dejaron testimonio en misteriosos petroglifos grabados sobre las paredes rocosas. Podrás visitar el Parque Nacional Sierra de las Quijadas, donde la inmensidad del pasado en un gran anfiteatro natural rodeado de abruptas paredes de areniscas y aglomerados de color rojizo, donde la erosión labró las formas más caprichosas y asombrosas.
En el litoral te encontrarás con el Parque Nacional El Palmar, ubicado en la provincia de Entre Ríos, de 54 kilómetros, en la localidad de Colón. Protege a la mayor concentración de palmeras yatay del país. Qué decir del Parque Nacional Iguazú que posee alrededor de 67.620 hectáreas que fueron declaradas Patrimonio Natural de la Humanidad en 1984 debido a sus bellezas escénicas y a la gran diversidad biológica de la selva subtropical. Iguazú se encuentran al norte de la Provincia de Misiones, en el límite con Brasil, donde se levanta el imponente accidente de las Cataratas del Iguazú, una de las bellezas naturales más impactantes del mundo.
Al norte, encontraremos el Parque Nacional Calilegua y la Patagonia, de la que te hablamos ya en una edición anterior. El Parque Nacional Lihuél Calel se encuentra ubicado en la provincia de La Pampa y presenta un espacio de transición en el que reinan los montes, llanuras, mesetas y serranías. El Parque Nacional Los Glaciares y el Parque Nacional Perito Moreno, en el oeste de la provincia de Santa Cruz, cuentan con 47 glaciares mayores que descienden hacia el Pacífico y el Atlántico.
Para quienes disfrutan de mágicas postales que nada podría igualarlas, recomendamos recorrer el valle sanjuanino en una visita nocturna dos días antes o dos días después de la Luna llena. En Ischigualasto, por la noche, es posible contemplar el asombroso paisaje iluminado simplemente por la luz blanquecina del satélite terrestre que vuelve al sitio aún más misterioso y deslumbrante.
Presenciar el paso de una caravana de llamas no tiene precio. Los paseos son caminatas (trekking) acompañados por las llamas en la Quebrada de Humahuaca (con base en Tilcara), en la Puna (Salinas Grandes), en Valles y Yungas (Calilegua-San Francisco). Todos los paseos incluyen un momento de descanso en el cerro en el que podrás disfrutar de un rico pic-nic.
Por otro lado, el Moconá, que quiere decir "el que todo lo traga" en guaraní, te brinda uno de los grandes paisajes de la provincia de Misiones, en una falla geológica donde se reúnen los ríos Yabotí, Pepirí Guazú, Uruguay, Serapio y Calixto. Es la única de su tipo en el mundo. Los Saltos del Moconá son en realidad un cañón de tres kilómetros de largo con caídas de agua paralelas a su cauce que, a diferencia de una cascada o catarata, su caída la realiza transversalmente, alcanzando los 25 metros de altura y una profundidad de 115.
Este bello destino también ofrece buceo en aguas subantárticas con inmersiones que se convierten en inolvidables viajes hacia el fondo del mar. Los espectaculares bosques submarinos, de fondos rocosos, presentan una variada fauna, con centollas, cangrejos araña, bancos de cholgas y mejillones, erizos de color verde, pepinos de mar y anémonas rojas, entre otras especies. Todo este espectáculo convertirá tu visita en lo que diría el cuarteto de Liverpool, en "un viaje mágico y misterioso" en tierras argentinas.
(LA PRENSA) |