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La aventura en los tiempos de la tecnología, ¿se ha perdido? En la era de los smartphones, Wi-Fi, Skype, y las redes 3G, ¿puede un viaje realmente ser considerado “de aventura” si nunca pierdes la capacidad de dejar lo familiar detrás?
 Claro que hacer rafting por el Rio Zambezi o trekking por la Patagonia siempre será arriesgado y exigente a un nivel físico pero si, a la primera posibilidad, puedes chequear tu email o mandas un Tweet sobre cómo pasaste por el último rápido, deberías considerar si esa incapacidad de desconectarte no hace que el crecimiento personal que estos viajes suelen promover se retrase o bien se anule.
Vayamos más allá y planteémonos –aunque no lleguemos a un puerto seguro- si con el nomadismo digital, v-logging, podcasts, transmisores de GPS, y mensajeros de satélite SPOT, la aventura de exploración y el viaje en el que se lleva a cabo no ha perdido su gracia a la par que ha removido el elemento de peligro de aventurarse en rincones escondidos del mapa donde nadie sepa que te encuentras.
Creo que nunca es un mal momento para hacerse la pregunta ¿los verdaderos viajes épicos han encontrado su fin? Un atisbo de verdad puede tener esta aseveración en tanto encontrarse hoy con un pastor en una isla del Lago Titicaca no es lo mismo si ese pastor está conversando por su celular. Lo mismo puede ocurrirte si en medio de un viaje a Annapurna en Nepal uno se para a preguntarle a un Sherpa si puede chequear el correo en su iPhone.
Claro está que desde estas observaciones no se quiere privar de las nuevas tecnologías a pastores ni Sherpas pero sí se quiere poner a discusión si en un mundo donde las distancias se achican y el panorama se achata, ¿llegará un momento en que nos quedemos sin lugares donde desaparecer a voluntad por un rato?
Dejo la pregunta latente en ustedes y espero su feedback mientras, a falta de un viaje de aventuras a la vieja usanza, les comparto la lista con destinos ideales para sentir la adrenalina correr al máximo. ¿O acaso no es esta otra forma de vivir una aventura única?
1. Ski en la Ruta Haute, Francia a Suiza.
Una de las mayores satisfacciones para quienes aman el deporte blanco mientras disfrutan de andar por entre los resorts alpinos Chamonix y Zermatt. La gran parte de los esquiadores demoran una semana en recorrer los 140km, cruzando por 20 glaciares y saboreando las vistas de los picos más altos de los Alpes.
El terreno es desafiante y las subidas nos elevan a más de 10.000 metros. Ahora en el verano en Los Alpes puedes hacer caminatas por la Ruta Haute pensada para este fin.
2. Ciclismo por el Parque Icefields, Canadá
Alargándose por 230km entre Jasper y el Lago Luisa y siguiendo el trazado del valle y sus lagos, en medio de dos cadenas de las Montañas Rocosas, Icefields Parkway es considerado uno de los trayectos con mejores paisajes del mundo.
Además, claro, de ser un tour privilegiado para los ciclistas. El impaciente puede hacerlo sólo en dos días y quien quiere degustar cada momento en este extraordinario lugar puede tomarlo con calma. Hay campos muy cómodos donde acampar y también hostels por lo que si decides, puedes estar entre 4 o 5 días por la zona.
3. Bungee jumping en Verzasca Dam, Suiza
La llaman el salto del Golden Eye ya que aquí mismo Pierce Brosnan, es decir James Bond, rodó el salto. Es una caída de 220m que puedes hacer de frente, a la manera clásica, o bien de espaldas. Son los 7½ segundos de caída libre que jamás olvidarás en tu vida. Para lograr esta locura debes ir en época de saltos, entre Pascuas y Octubre. Cuesta €170la primera vez y si te animas a reincidir cuesta la mitad. Tu sabes lo que Bond haría.
4. Mountain biking en Moab, Estados Unidos
Moab es la madre de todos los destinos para hacer mounting bike. Andar rodando por la piedra slickrock (suave, pulida por el viento) hace esta experiencia en Utah realmente única en el mundo. En lo alto del pueblo está el sendero exclusivo para bicicletas Slickrock, el punto cumbre de la disciplina a nivel planetario, casi sin discusión.
Son 20 km de lomas de piedra de arenisca con cruces infernales, una montaña rusa de alta velocidad que sube y baja para hacer latir el corazón bien fuerte.
5. Escalada en Krabi, Tailandia
Estas playas tropicales tienen mucho más para ofrecer que sólo un bronceado garantizado. Krabi, en la costa Andaman, tiene formaciones cársticas privilegiadas, algunas han quedado en medio del rio, que la vuelven uno de los mejores destinos para practicar escalada.
Si te animas a un poco más de aventura y riesgo debes ir a Railay, al oeste de la ciudad. El acantilado de esta península pone al alcance del escalador toda clase de formas y grados de dificultad.
Los destinos para practicar el turismo de aventura (otra variante del turismo activo) no se agotan aquí. México, Brasil, también son grandes apuestas. A falta del misterio de los viajes exploratorios de antaño, no están nada mal, ¿no crees?
(TERMÓMETRO TURÍSTICO)
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