|
La Estela de Luz y sus placas de cuarzo nos recuerdan miles de lápidas apiladas de costado. Es una cruda representación de la luz de miles de mexicanos que se apagó, violentamente, durante el sexenio que este año llega a su fin.
Fueron muchos muertos en la guerra de Calderón, algunos hablan de 50 mil; pero no se cuentan a los desaparecidos como si estos estuvieran en el mejor de los casos muertos, o en el peor bajo tortura o esclavitud.
También nos recuerda que hasta para hacerse un monumento de estas características se derramó la corrupción hasta la mismísima columna vertebral de los encargados de la obra -supuestamente artística-, seguramente macabra.
Miles de lápidas a las que sólo les falta el nombre. Lo malo es que si se pusieran todas las que en realidad son, pues no daría el cielo y habría que cimentarla hasta el corazón mismo del infierno, ese que el autor de la guerra fratricida que vivimos debe visitar cada noche, tras un tierno beso del buen dormir de quien no sabe de sus tormentos.
Luces ocres y blancuzcas iluminan espectralmente la noche, acompañadas con lo que desde luego, ha habido durante este sexenio: fuego. Fuego asesino. Fuego amigo. Fuego cruzado. Fuego infame. Fuego al fin.
Luce la obra monumental, del tamaño de la matanza y se levanta hacia el cielo para presumir “la grandeza” de quien la mandó a edificar e inauguró con palabras que desvían la atención, que intentan confundir. Dijo que se convertirá en emblema de una nueva era para México. Esperemos que no.
La Estela de Luz es, sin duda, un monumento críptico que nos dice subliminalmente de las lápidas sin nombre, de los hijos sin padre, de los padres sin hijos, de un país que algún día tuvo un presidente y cayó en manos de un tirano. ¿Un buen nombre para la Estela? “Los muertos sin nombre”. Las fechas ya las tenemos.
Calderón, felicidades, ya tenemos un monumento para acordarnos de ti. ¿El costo? Una ganga, veinte mil por muerto.
Ps. Hitler mandó contruir hornos, Calderón estelas. Adolfo se preocupó por esconder a los muertos, Felipe los presume. |