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O lo que es lo mismo, en boca cerrada no entran moscas. ¡Todos a callar!
Así, lo crea o no, les dijeron a todos los candidatos de todos los partidos. Así nos lo dijeron a los comunicadores y nos preguntamos ¿nosotros por qué? Como nadie nos va a responder tan profundo cuestionamiento, pues a callarnos, no vamos a hablar ni a escribir nada que tenga que ver con el émulo de Mandela; no vamos a comentar nada sobre el moderno pachuco copetón que nos recuerda en sus buenos momentos a Tin Tán; tampoco mencionaremos a doña Florinda, la que no se junta con la chusma porque la chusma se le va cuando está hablando.
Resulta que Tin Tán, ya saben, el copetón, necesita de teleprompter para poder leer sus discursos. Creemos que lo que necesita en realidad es un oculista por el tamaño de las pantallotas que requiere, además, cualquier político de medio cachete puede dar un discurso de dos horas con un par de tarjetitas y con eso puede traer mareado a cuanto cristiano se deje. Claro, si sabe lo que está diciendo, independientemente de si es verdad o es mentira.
A doña Florinda, la de la chusma ausente, nomás no le suben las encuestas porque las encuestas de Roy son, regularmente, pagadas por Tin Tán. Aquí lo que se va a necesitar es que se contrate a un encuestador neutral –difícil encontrar a alguien así, a lo mejor un extranjero- para que nos vaya poniendo al tanto.
Mandela. Por su parte, resulta que ya dio el viejazo y anda hablando como abuelito a sus nietos, de cosas amorosas y de sus eternas batallitas que ya, la mera verdad, aburren.
Y así, entre el silencio de los que no tendríamos por qué callarnos y los que aspiran a los huesos, transcurren estos extraños días aderezados con los conflictos internacionales que tanta zozobra nos causan.
Por lo tanto, y para no decir nada de lo que podamos arrepentirnos, hablaremos sobre lo que todos están comentando: Es inevitable un ataque armado por parte del Estado de Israel sobre Irán. Tan inevitable como injusto.
¿Por qué los japoneses, quienes atacaron a Estados Unidos en su propio territorio a mansalva, pueden tener reactores nucleares y los iraníes no? Pues porque ellos, los iraníes, están desarrollando su propia tecnología, y no le compran a General Electric los millonarios componentes. Este es un asunto de negocios.
Irán tiene todo el derecho de desarrollar en su territorio la tecnología que más le plazca, así como lo han hecho las grandes potencias. Hay reactores y armas nucleares por millares y el equilibrio se ha guardado. Mejor harían los Estados Unidos, los sheriffes del mundo, cuidar lo que pasa con los despojos de las ojivas rusas. Esas sí pueden estar en las manos equivocadas.
Israel atacará a Irán. Todos guardaremos silencio ante lo inevitable.
Los americanos creerán que con esto estarán más seguros y con un saldo -esperemos mínimo-, de bajas injustas todas, se cerrará el capítulo para, entonces, ocuparse de Norcorea.
Si es que el chiste es tirar bombazos. Así no se les ponen viejos los armamentos y se reactiva la industria armamentista.
Por cierto, como de los candidatos gringos sí podemos hablar, reflexionaremos sobre ellos en la próxima entrega.
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