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La participación ciudadana y la democracia en México nos permitieron vivir una gran fiesta en la elección del pasado domingo. Enrique Peña Nieto alcanzó una victoria inobjetable, clara y contundente, la mayoría de los mexicanos aceptamos las propuestas de cambio que representan el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Verde Ecologista de México, para alcanzar una mejor gobernanza del país y un cambio con rumbo que permitirá construir una sociedad moderna e incluyente.
Los mexicanos votamos por alcanzar un nuevo destino, ligado al crecimiento económico equilibrado, al empleo, a un mejor sistema de seguridad social que alcance a todos los mexicanos, es decir, a reformas estructurales que permitan dinamizar la economía, el mercado laboral y el sector energético.
La reciente elección quedará registrada en la historia por la alta participación de la juventud mexicana, y por el papel preponderante que jugó en la construcción de una sociedad bien informada, capaz de decidir con certeza sobre sus futuros gobernantes. El parteaguas de esta elección es, sin duda, el uso de la red de internet como una herramienta de comunicación política, que permitió promover la participación de una gran parte de la población.
El PRI logró alcanzar la victoria con la confianza de los mexicanos en sus candidatos y en sus bien estructuradas y serias plataformas electorales. Resaltan muy importantes nuestros triunfos en Chiapas y Yucatán, así como la recuperación de Jalisco.
Los mensajes de esta elección son claros: México está preparado para la alternancia como parte de su vida democrática; las instituciones que hemos creado para elegir a nuestros gobernantes son eficientes y transparentes; pero sobre todo, la ciudadanía está dispuesta a construir un nuevo proyecto de nación.
Hoy nuestra madurez política ha quedado de manifiesto. Los mexicanos debemos felicitarnos porque de manera pacífica y ordenada decidimos nuestro futuro; ahora debemos entregarnos a hacer realidad las propuestas establecidas por los candidatos que hemos elegido y tener en la unidad un baluarte que nos ayude a convertir a nuestro país en una de las economías más competitivas del mundo globalizado.
Como uno solo, los mexicanos debemos unirnos en torno al proyecto que encabeza el PRI con Enrique Peña Nieto al frente, hoy triunfador de las elecciones presidenciales, y darle la viabilidad para promover las reformas estructurales que el país requiere para salir adelante.
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