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Así que le cuento. Por el ’48 yo hice el último del primario y vi a la señora María Eva Duarte de Perón en el Club de los Ingleses, bien de cerca. En Escalada existía ese lugar donde los sábados unas señoras de pollerita blanca porfiaban en embocar la bocha entre unos alambres, y por la noche entrenaban unos del rugby que nosotros no sabíamos cómo no terminaban todos a las piñas. Así que del colegio ahí fuimos de guardapolvo blanco a ver a Eva Duarte que nos diría ‘ahora los ferrocarriles son nuestros’; y también que ese Club no sería más de los ingleses y sería el Club Ferroviario, y nosotros jugaríamos al fútbol. Era noviembre, todavía hacía algo de frío y el sexto grado de la escuela dieciséis de pie frente a Evita; y no le digo más porque yo hoy la imagino como luego supe que fuera ella. Delgada, de piel transparente y cuando fui más grande supe que tenía muy lindas piernas. Evita era una linda mujer y bastante inteligente, dos condiciones que entre quienes la llamaban ‘la yegua’ jamás le perdonarían. Así que luego de bautizar al Club Ferroviario nos dieron un sánguche y al cruzar la avenida que reconstruyeron ese año, la Ñata una amiga de mi vieja avisó ‘decile a tu mamá que Evita tenía unas medias que valen un dineral’. Y o a mi vieja de eso ni media palabra pero en mi memoria veo a muchas personas subiendo a un camión para ir hacia otro festejo con Evita por ahí cerca. Todavía no había bombos ni cornetas pero esa gente disfrutó nacionalizar la flota, los ferrocarriles y los aviones sin pensar que con los años otros festejarían vender los teléfonos, el petróleo y los adoquines.
. Sí señora, eso en política es universal y por más que Evita al cambiar de nombre al Club de los Ingleses pronunciara ‘independencia y soberanía’, no muchos saben que eso incluye el exigir, una actitud que es la dicha mayor de toda multitud. Y por eso le repito, cualquier gentío se siente más persona si viene de los barrios y ‘del subsuelo de la patria’, - como dijo un escritor nuestro- si hombro con hombro puede gritar Viva Viva sin pedir permiso a nadie. Porque ya hora enterarse que el gritar Perón Perón significó la liberación psicológica del obrero ante el patrón, que no es poco, como también que embestir al enemigo que nunca se rinde es algo más difícil y nos llevará tiempo.
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EDUARDO PÉRSICO nació en Banfield y vive en Lanús, Buenos Aires, Argentina. Publicó: 1978 Crónicas del Abandonado. Cuentos. Grupo Editor Mensaje. (Faja de Honor de la SADE) 3 ediciones. 1982. Gardel Supo Retirarse a Tiempo. Corregidor, Novela. 1983. Resistencia Lunfarda. Poemas. Editorial Rueda. 3 ediciones. 1986. El Olvido está en Libertad. Novela, Editorial.Futuro. l989, De nuevo lejos de Uppsala. Novela, Ediciones Bell. 1993, Un Mundo Casi Feliz Cuentos y Poemas. 1993. Nadie Muere de Amor en Disneylandia. Novela. (Premio Fondo Nacional de las Artes) Beas Ediciones, 3 ediciones. (Ver en la red) . 1995. Cuentos con Mujeres. 1998, Beas Ediciones. 1998, Madame Bovary era una Buena Chica. Novela, Editorial AINI. 2001. El Infierno de Rosell. Novela. Ediciones del Leopardo. (En la red) 2004. Lunfardo en el tango y la poética popular. Ensayo y Glosario, Proyecto Editorial. (3ª.edición, ver en la red). . Participó en: Fútbol a Puro Cuento, Ediciones Faro Verde; Escritores argentinos según ellos mismos, de la Universidad INCCA de Colombia y compilado por Joseph Vélez, de Baylor University, USA; Cien sonetos Lunfardescos, Academia Porteña del Lunfardo; y Los que conocieron a Borges nos cuentan, Editorial Tres Haches. . .
En USA, España, Cuba, Canadá y países latinoamericanos expuso sobre literatura de Argentina y América Latina- (Hunter College of the City University of New York; Borough Manhattan Community College of New York; Baylor University de Waco, Texas; Greeley University, Fort Collins University, Colorado. Bienal Internacional de Poesía en Madrid, 1987). Por el Instituto Cultural Hispánico de California, visitó la Univ.Pedagógica de Santiago de Chile y un Encuentro en Asunción del Paraguay. Expuso en la UNEAC de la Habana, Cuba, Domínguez Hill University, Los Angeles, y asistió invitado a la Bienal del Libro en Río Centro, Brasil, en el año 2001 y 2002.
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