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Tres países con escuadrones de la muerte |
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Escrito por Francesca Emanuele
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Sábado, 25 de Mayo de 2013 04:54 |
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Para los habitantes del centro y sur del continente americano, la capacidad de sorpresa se nos ha quedado atrofiada de por vida. Sin embargo, esto no quiere decir que en algún momento nos hayamos habituado a tantas extravagantes pesadillas.
Esta semana, la Corte Constitucional de Guatemala anuló la sentencia por genocidio y delitos de lesa humanidad que condenó a 80 años de prisión al exdictador de Guatemala, Efraín Ríos Montt. Al enterarme de este gran golpe al pueblo guatemalteco y latinoamericano, se me pusieron los ojos como platos; casi igual que cuando me enteré de que el presidente actual de Guatemala fue uno de los ejecutores del genocidio de Ríos Montt. El presidente guatemalteco, Pérez Molina, ejecutó matanzas, torturas y secuestros a pueblos enteros siendo militar, durante los años 80. Varios vídeos corroboran estas acusaciones, imágenes en las que nos encontramos a un Pérez Molina uniformado e imperturbable hurgando entre las cosas de una hilera de cadáveres frescos para enseñar algunos objetos a un periodista.
Paraguay, tuvo instalada por 35 años la dictadura de Stroessner (bajo el Partido Colorado), una de más largas del continente. La dictadura cayó en 1989, pero el Partido Colorado continuó manejando el país en base a su vasta experiencia en persecuciones, represiones, aprisionamientos y asesinatos. En 2008, un presidente cambió las tornas y asumió el poder: Fernando Lugo llegaba a la presidencia en un Estado donde la oligarquía (3% de la población) era poseedora del 88% de las tierras. Justo por esta época, en 2012, un golpe de Estado, ejecutado a través del Parlamento, depuso a este presidente de izquierdas que había ofrecido una reforma agraria impedida desde el minuto uno de su legislatura por las fuerzas derechistas que invadían el Parlamento. A pesar de que la comunidad internacional (exceptuando a EE.UU.) rechazara el golpe, la presidencia de Fernando Lugo fue usurpada por un “gobierno de transición”. A finales del mes pasado, las elecciones generales fueron celebradas, y el Partido Colorado vuelve a estar en el Ejecutivo. El nuevo presidente, Horacio Cartes, es el tercer hombre más rico del país, poseedor de un par de decenas de empresas donde los trabajadores son explotados e impedidos de sindicarse. Su campaña electoral fue dirigida por el portavoz y ministro del fallecido dictador Pinochet. En cables de WikiLeaks se han encontrado diversas conversaciones de instituciones estadounidenses (como la DEA) que lo acusan de narcotráfico, además de que los medios de comunicación han encontrado apabullantes indicios de actividades ilícitas relacionadas con la droga y el lavado de dinero. Cartes –como todo político ejemplar que trabaja para proteger los privilegios de los terratenientes y empresarios– infravalora la política, y es por ello que a sus 56 años nunca antes había ido a votar.
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Viejas y nuevas prácticas de la metodología represiva |
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Escrito por José Antonio Palma Ramos
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Sábado, 25 de Mayo de 2013 04:51 |
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No es un misterio que el Estado despliega una serie de mecanismos represivos y de control social para mantener el establishment. Una de sus formas es la Inteligencia, aspecto que en guerras y conflictos modernos se vuelve clave para adelantarse a los movimientos y planes del enemigo. Recopilan información y la evalúan. Sistematizan las fuerzas y clasifican a los eventuales sujetos y/o grupos peligrosos, violando “su” misma legalidad burguesa, derechos civiles y garantías individuales, del mero seguimiento o monitoreo se llega al amedrentamiento. La Inteligencia policial y militar trabaja 24 horas al día para garantizar la “democracia” que “tanto les costó recuperar” en Chile, condición para que entre otras cosas, estas tierras siga siendo fecunda para la inversión transnacional y la explotación humana y de nuestros recursos naturales. Basados en el precepto del monopolio de la violencia y del estado de derecho, el Estado a través de sus fuerzas vela por contener la movilización social, ya que desde un paradigma neofascista se observa como peligroso no sólo por las implicancias económicas, sino porque revelaría las fisuras del ‘espíritu’ nacional, develando las diferencias de clases y sus contradicciones. Esto último se derrumba como un castillo de arena ya que la mera existencia de estas “fuerzas de Inteligencia” ratifica que el Estado y su publicitario imaginario que repite desde el presidente hacia abajo, que todos somos chilenos, como una gran comunidad de “hermanos” y que resolvemos nuestras diferencias de manera pacífica y democrática es una falacia. Ellos saben que esto es una guerra. ¿La sociedad civil se percatará de esta guerra soterrada, donde ya existen muertos, heridos torturados, infiltración, delación, ataque, defensa y repliegue? Actualmente se está configurando un nuevo escenario represivo, donde si bien se continúan con algunos rasgos de la metodología represiva del siglo XX, observamos nuevas prácticas que violan derechos y evidencia la desesperación del Estado por la progresiva y firme movilización social.
La contrainsurgencia mutara de las antiguas golpizas a los viejos dirigentes sindicales en los años 20’ y 30’, propinadas por matones a sueldo de los patrones, a una muy bien elaborada Doctrina de Seguridad Nacional y al terrorismo de Estado, muy conocido en América Latina, materializada por las fuerzas armadas, a sueldo eso sí, de naciones enteras. El comunismo, en ese contexto, se visualizaba como desintegrador de los Estados nacionales, por tanto todo individuo que adscribiera al marxismo, o fuera cercano a las ideas de izquierda era visto como un enemigo interno, un traidor, un antipatriota, un subversivo, por tanto, no era ni chileno, ni peruano, era comunista, negándoles inclusive su humanidad, lo que a su vez permitía justificar y extremar los mecanismos represivos, violando derechos humanos recientemente establecidos en la comunidad internacional.
Recogiendo información de las experiencias del imperialismo francés que tuvo que retirarse de la indochina y de Argelia, y su posicionamiento geopolítico de “Defensa Hemisférica” frente a la amenaza del “marxismo internacional”, Estados Unidos le dio cuerpo metodológico a la represión y lo institucionalizó. Surgiendo incluso una escuela, la Escuela de las Américas, situada primero en Panamá y actualmente en Estados Unidos, fue un lugar donde la oficialidad de las fuerzas armadas del continente realizaba cursos donde se adiestraba a los militares en tareas represivas, como la tortura, infiltración y asesinato.
Desde los 60’, con un cuerpo teórico, con experiencias previas, una escuela y los ejecutores entrenados, una trama de sangre y fuego teñirá de rojo nuestra región, con un final trágico y archirreconocido: Terrorismo de Estado y Genocidio.
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Risto Mejide o la mona vestida de seda |
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Escrito por Rubén Gutiérrez Cabrera
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Viernes, 24 de Mayo de 2013 21:32 |
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Circula estos días por la red un artículo escrito por el popular Risto Mejide. En dicho artículo, el mediático presentador de programas como Operación Triunfo o Tú sí que vales, con la concisión que le caracteriza, expone una serie de ideas bien claras y contundentes con respecto a la actitud que considera que deben adoptar las personas dada la situación actual de paro insostenible.
Lo que propone Risto en su artículo es, básicamente, que no esperemos a que nos den nada hecho, que dejemos de “buscar” trabajo y comencemos a “crearlo” nosotros mismos, o que exploremos nuestras habilidades y tratemos de que alguna de ellas pueda ser “recompensada” en el mercado, entre otras cosas. Sin duda, hay varias ideas claves que debemos tener muy en cuenta en nuestra vida laboral, además de en lo personal, como son la iniciativa individual, la fuerza de voluntad, la perseverancia, etc. No obstante, lo que dice no es en realidad nada nuevo. Al final, sus propuestas, además de vagas y ambiguas, terminan reduciéndose a ser emprendedor, invertir en I+D+i, en publicidad, etc.
Ahora bien, al hilo de esto, hay una pregunta que considero conveniente que nos hagamos, y es la siguiente: ¿quién, a día de hoy, sigue perpetuando un sentido común que lo que hace es impedir que pensemos en otros términos distintos a los que hemos venido pensando sobre todo en los últimos siglos? El lema que siempre ha orientado el capitalismo es “piensa mal y acertarás”. Y lo que yo me pregunto es si el “consejo” que Risto ha divulgado a través de la red con su artículo no es un ejemplo más de esto que digo: de seguir apostando por un pensamiento acotado por la ilusión del “Progreso” y la “Modernidad”; de seguir apostando, en definitiva, por seguir pensando mal.
Díaz Ferrán, ex-presidente de la patronal, está hoy detenido por blanqueo de capitales. Pero durante muchos años ejerció gran influencia y marcó buena parte de la política económica española, llegando a decir aquello de que para salir de la crisis había que “trabajar más y cobrar menos”. Hoy Risto Mejide nos da un consejo aunque, aclara, “nadie se lo haya pedido”. Y no diré que no está en su derecho a dar su punto de vista (un punto de vista, ya digo, del que se puede extraer muchísimo positivo). Lo que digo es que, aunque nadie se lo haya pedido, está en una posición ventajosa a la hora de hacernos llegar su opinión, pues, no por casualidad, forma parte (y además, parte esencial, por las altas cuotas de pantalla que logra) de esos medios de comunicación privados de nuestro país que llenan de basura (lo que ellos llaman “entretener”) la cabeza de millones de personas.
No hay que olvidar que Risto es también licenciado en Dirección de Empresas y profesor de la asignatura Comunicación y Publicidad. Ya escribimos hace varias semanas en el twitter de A la mar fui por naranjas que todos los publicistas deberían estar en la cárcel. A Risto no lo encarcelaremos, pero sí le objetaremos varias cuestiones.
En primer lugar, no puede ser que el mismo sentido común que nos ha traído a esta crisis, y no me refiero tanto a la crisis económica y financiera como a la moral y medioambiental, sea el mismo sentido común que pretende sacarnos de ella. Hoy los consejos no vienen de filósofos o politólogos serios, abundantes en nuestro país pero silenciados (aunque, a mi parecer, cada vez menos) por los medios de comunicación de masas. Vienen de personajes públicos mediáticos como Risto que, como decía, son un lastre para un cambio verdadero en el sentido común dominante.
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Los medios señalan, la policía ejecuta |
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Escrito por Ramon Andrio
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Viernes, 24 de Mayo de 2013 21:29 |
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El 22 de mayo fue detenido en su casa R., un compañero fotoperiodista que trabaja para Diario Independiente Digital y Mundo Obrero. Casi en cada lucha que hay en Madrid puedes encontrarte con R. tomando fotografías.
La última vez que yo coincidí con él, R. ya había aparecido señalado como “infiltrado violento” en las páginas de El Mundo, La Razón y ABC. Lo vi en Génova, en una de las tantas acciones en que enfrentamos la dictadura que avanza.
No nos conocemos mucho, apenas de vernos en la calle o alguna asamblea, pero lo suficiente para saludarnos amistosamente. Le pregunté qué tal después de su aparición en los medios. Estaba tranquilo. Siempre hay algún mando más hostil, decía, refiriéndose a la policía; no les gusta que les haga fotos pero yo creo que un periodista tiene un punto de vista obligado. Es cierto, no es lo mismo fotografiar los hechos delante de la policía que detrás, fuera que dentro de una manifestación, a nuestro lado que enfrente.
Acabamos hablando de Rodolfo Walsh, de como no tomar un punto de vista es tomar el punto de vista del poder y de para qué sirve un intelectual que no actúa. La frase exacta de Walsh es, “Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra”.
Él no fue tan rotundo como Walsh. Simplemente consideró que esa era su forma de informar, desde el lado de acá. Cada uno puede tomar la opción que quiera y no entendía bien que otros colegas le recriminasen: “tú es que te metes mucho” le dicen. Más o menos en ese momento de la conversación nos separamos en medio de la acción.
Ahora, días después, ha sido detenido en su propia casa. No ha sido cubriendo un escrache. Ni tomando fotos de una manifestación. Tampoco durante una carga policial. No ha sido haciendo un reportaje de una ocupación ni cubriendo una lucha contra un desahucio. No. Ha sido en su casa.
La policía ha tenido que identificarle, dar con el lugar en el que vive, desplazarse hasta allí, esperar a que esté en su domicilio y después abordarle entre varios para detenerlo. Han tenido que tomarse todas esas molestias, realizar todas esas gestiones sin que nadie, durante todo el tiempo que va desde la identificación hasta la detención, decida evitarlo. Y con la connivencia del régimen.
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Escrito por David Bravo
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Viernes, 24 de Mayo de 2013 21:27 |
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En el año 2006 los medios de comunicación se inundaron de noticias que aseguraban que habían detenido en España a redes internacionales de piratería en la “más importante operación policial en toda Europa”. La ministra de Cultura, por entonces Carmen Calvo, aprovechó la coyuntura para golpearse el pecho en un discurso en la Biblioteca Nacional reivindicando aquella acción como una de las más importantes durante su cargo. Y así, celebrando el gol mientras señalaba el número de su camiseta, bajó triunfal del atril.
No tardó mucho en llegar la primera resolución, el famoso auto de sobreseimiento de una de las webs denunciadas, la página Sharemula.com. El auto archivaba el asunto porque entendía que enlazar a obras intelectuales no es delito. Y así, a las primeras de cambio, las denunciantes vieron morir su mediática acción judicial cuando apenas acababa de empezar. Tras Sharemula vinieron muchas más resoluciones idénticas y los casos de “la operación más importante contra la piratería en toda Europa” se archivaron sin ir ni siquiera a juicio.
Echando la vista atrás me doy cuenta de hasta qué punto yo era ingenuo en aquellas fechas. Creía que esas resoluciones dejaban claro que los gigantes en el fondo tienen los pies de barro y que se les podía plantar cara. Esa impresión se diluyó cuando EEUU vino a poner a cada uno en su sitio y a demostrar quién manda. El informe 301, de cuya redacción se encargan las multinacionales del entretenimiento estadounidenses, puso a España en la lista negra de los “países más piratas”, y ello porque la resolución Sharemula era el mayor ejemplo “de la frustración” de la industria con “los procesos judiciales en España”. El anterior Gobierno fabricó la vacuna para paliar toda esa frustración y redactó la Ley Sinde, que fue aprobada por el Gobierno actual. Con la Ley Sinde-Wert han sustituido a los jueces que no daban la razón a la industria del entretenimiento y ahora es el Ministerio de Cultura el que tiene la facultad de decidir sobre estos casos en una vía administrativa creada al efecto.
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