|
BBC. Un barco humanitario turco que trasladaba a más de 250 heridos desde la ciudad de Misrata (oeste de Libia) arribó este domingo a Bengasi (este).
Ambos territorios son controlados por los rebeldes. Sin embargo, Misrata se encuentra bajo el asedio de las fuerzas leales al gobierno, por ser la única ciudad bajo el mando rebelde en el oeste del país.
El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Ahmet Davutoglu, dio la orden para que el Ankara- ferry que se convirtió en hospital improvisado- entrara a Misrata, luego de obtener el permiso para atracar (por el que el gobierno turco esperó cuatro días).
El barco, que también transportaba suministros médicos para los doctores en Misrata, viajó protegido por 10 aviones de combate F-16 y dos fragatas de la marina turca, según lo informó el funcionario consular, Ali Akin, a la agencia de noticias Reuters.
Los heridos fueron trasladados a bordo, algunos en compañía de sus familiares, mientras las fuerzas especiales de la policía turca custodiaban la operación.
Akin dijo que el barco tuvo que salir más temprano de lo previsto, luego de que una multitud -entre la que se encontraban cientos de egipcios- se trasladara al muelle con la esperanza de escapar.
El enviado especial de la BBC, Jon Leyne, quien viajaba a bordo del Ankara, asegura que muchos de los pacientes tienen lesiones muy graves.
Un hombre perdió parte de su pierna en una explosión mientras llevaba a su esposa al hospital, para que recibiera tratamiento. Un niño de 13 años de edad describió el momento en que un francotirador le disparó.
Por su parte, Mohammed Muftah, con heridas de metralla en las piernas, la espalda y el cuello, dijo que las tropas Gadafi habían "matado a familias enteras" en zonas residenciales. "Uno de mis vecinos perdió a su esposa y a sus tres hijos", contó a la agencia de noticias AFP. "Lo hacen para aterrorizar a la gente".
Leyne señaló que, según las historias que escuchó en el barco, las condiciones cada vez están peores en Misrata. Cortes de agua y electricidad han ocurrido en casi toda la ciudad, y cada vez es más difícil resguardarse de los disparos de los francotiradores.
Los médicos a bordo aseguran que "la atención médica en Misrata es insuficiente y que muchos de los pacientes están heridos de gravedad".
Informes no confirmados sostienen que unas 160 personas podrían haber muerto en esa ciudad esta semana.
Mientras el barco arribaba a Bengasi, simpatizantes de la causa rebelde esperaban en el muelle coreando: "La sangre de los mártires es derramada por la libertad".
El Ankara planea recoger a unos 100 heridos más antes de zarpar al puerto turco de Cesme, en donde las víctimas serán tratadas en un hospital moderno "bien equipado y bien abastecido", según lo explicaron las autoridades.
Mientras tanto, en el puerto petrolero de Brega han continuado los enfrentamientos entre rebeldes y fuerzas pro-Gadafi.
Más temprano, un corresponsal de la BBC dijo que los rebeldes se encontraban en "un punto muerto".
Al parecer, las tropas del gobierno permanecen en el terreno, cerca de la universidad, sin planes de enfrentar a los rebeldes porque temen un ataque de las fuerzas aéreas de la OTAN.
El corresponsal asegura que los rebeldes están desorganizados y no poseen las armas adecuadas para seguir avanzando hacia Brega, por lo que piden más ayuda de occidente.
Por su parte, el viceministro libio de Relaciones Exteriores, Abdelati Obeidi, se reunió con el primer ministro griego, Yorgos Papandréu en Atenas, la capital de Grecia.
Tras el encuentro, el canciller griego, Dimitris Droutsas, dijo a los periodistas que "parece que las autoridades libias están buscando una solución". |