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-El plan sigue estando sujeto a un intenso debate entre el BCE, la Comisión Europea y los Estados miembros, pero funcionarios han delineado un marco sobre cómo podría funcionar un "súper-regulador" patrocinado por el banco central.
El regulador bancario del Banco Central Europeo (BCE) podría llegar a obtener el poder para ordenar el cierre de entidades financieras, una medida radical para responder a la crisis del sector que genera preocupación entre funcionarios que temen que tal responsabilidad resulte contraproducente.
El plan sigue estando sujeto a un intenso debate entre el BCE, la Comisión Europea y los Estados miembros, pero funcionarios han delineado un marco sobre cómo podría funcionar un "súper-regulador" patrocinado por el banco central.
Hablando bajo condición de anonimato, estos funcionarios dijeron que el más reciente plan prevé dar al banco central de la zona euro el mandato para vigilar mucho más que sólo a los 25 principales bancos del bloque, como se estimaba originalmente.
También podría permitírsele intervenir sobre los reguladores nacionales donde identifique problemas en algún banco menor.
"Si hay algo para 25 bancos, no se está abordando la cuestión", dijo un funcionario de la Unión Europea.
"Ninguno de los problemas que tuvimos en el pasado se relacionó con los 25 bancos principales. El alcance deberían ser todos los bancos. Cuanto menor es el banco, más decisiones tendrán lugar a nivel local", agregó.
El plan, que debe ser ultimado por el ejecutivo de la UE en las próximas semanas y anunciado en septiembre, es clave para constituir una unión bancaria, forjando un frente unido entre los países de la zona euro para resolver una crisis bancaria que ya lleva cinco años.
Entregar poderes de supervisión al BCE también libera la posibilidad de dar asistencia directa a los bancos desde el fondo permanente de rescate de la zona euro, el MEDE, aunque no está claro si los países se beneficiarían con ello y cuándo ocurriría.
La agencia reguladora, que se establecerá bajo el paraguas del BCE, podría también ser ubicada lejos de Fráncfort, una elección que genera divisiones entre países y funcionarios. El BCE se abstuvo de comentar.
Establecerla lejos de la capital financiera alemana, sede del BCE, podría ayudar a que obtenga un amplio respaldo de los países para entregarle el control de los bancos de la zona euro.
(REUTERS) |