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México tiene talento, tiene imaginación, y tiene fuerza, porque vivimos a diario situaciones difíciles que tenemos que superar, y en la que los mexicanos nos la ingeniamos para salir de cualquier adversidad, como sea. Es por eso que en la época en la que vivimos, plagada de crisis, de recortes económicos, donde los créditos son escasos, y las oportunidades por parte del gobierno no son las mejores para sacar adelante un negocio, la mejor opción para ir cuesta arriba contra todos los obstáculos es simple, se llama talento, y es que hay que saber que el recurso más escaso no es la inversión, sino la imaginación.
La riqueza se crea con la sabiduría, y son ricos y exitosos aquellos que saben cómo utilizar sus fortalezas y arreglárselas con sus debilidades. El talento tiene caras muy diferentes, se presentan en una variedad de modelos y formas, está en nosotros saber el cómo aprovecharlas.
La autentica generación de riqueza, está en manos de los emprendedores, un pequeño puño de personas que hacen que las cosas ocurran realmente y que no temen tomar riesgos en un ambiente hostil como el que vivimos actualmente.
México necesita emprendedores, y las características que deben tener las nuevas empresas para que el PIB mexicano crezca son Innovación (que creen valor gracias a su creatividad), ambición (que quieren crecer para generar riqueza y empleos) y la habilidad para capotear el miedo a tomar riesgos: salir de la zona de confort, golpear puertas buscando fondos, dar giros de 180 grados de la vida corporativa, a la aventura emprendedora y mantener intacta la fe a pesar de los embates de la crisis y las trabas del sistema, que no acompaña la velocidad de entusiasmo del emprendedor.
Hay que tener una visión diferente de las cosas, ya que eso nos lleva a tomar riesgos que, de lo contrario, no tomaríamos. Para aprender a crear e innovar hay que aprender a ver lo que no es convencional, es la capacidad de idear conceptos de negocios radicalmente distintos, o nuevas maneras de diferenciar los existentes. Lo innovador o creativo se puede dar en el producto o en la relación con los clientes y en cualquier cosa. El punto es crear valor con algo distinto que cambie las reglas del juego en la competencia.
Todos somos creativos, lo que debemos hacer como personas es no destruir esa creatividad; por ejemplo hay personas que no se sienten cómodas trabajando con sus ideas y no quieren tener ideas propias, sino llevar una vida siguiendo las ideas de alguien más, es válido, pero esas personas están destruyendo toda oportunidad de talento que puedan tener.
Innovación va de la mano con el crecimiento tanto de la persona como de la compañía, es como una cadena, que empieza con la creación, la cual está en nuestra mente, y luego cuando aterrizamos esa idea se llama invención, pero cuando encuentras un mercado que te quiere comprar ese invento, se llama innovación y eso es lo que te genera dinero.
Para los negocios, la obligación de un empresario es primero crear cosas, luego echarlas a volar, luego gozarlas y luego verlas crecer. Un ejemplo es lo que hizo “FEMSA CERVEZA” al ser comprado por la compañía holandesa Heineken, simplemente vieron mas allá de sus propias fronteras, y prefirieron ser cola de León (ahora pertenecerán a uno de los grupos cerveceros más poderosos del mundo) en lugar de ser cabeza de ratón (al ser solo el gigante cervecero en México).
Esto traducido, es que al ceder el control de FEMSA cerveza a otro conglomerado, de mayor impacto mundial, eligieron el camino del crecimiento frente al de la inercia, eso es talento e innovación pura, sencilla y práctica, cambiaron las reglas del juego, sin tener que cambiar su producto, y ahora las cervezas mexicanas que forman parte de FEMSA son consumidas en lugares del mundo en los cuales jamás pensaron venderlas.
La ambición de ser grande es el pilar de toda empresa y de toda persona. Para hacer cosas distintas, las compañías y su gente deben de comenzar a pensar de manera diferente. Las técnicas y prácticas específicas pueden copiarse. Es la filosofía lo más difícil de inculcar. Los emprendedores deben ser generalistas, los que trabajan para otros deben ser especialistas.
Definitivamente creo que la innovación, el talento y el intelecto apalancarán a México, y permitirá que la gente pueda crecer más rápidamente, y esto como consecuencia provocara que más mexicanos ocupen puestos de liderazgo tanto en el país como en otros lugares del mundo.
No porque la crisis nuble el panorama económico de nuestros bolsillos, de nuestras empresas y de nuestro país, significa que no hay salida, nosotros mismos tenemos la materia prima para salir adelante, y como decía mi abuelo, “A mí me pueden dejar en la calle, pero nomas déjenme mi experiencia”, y es esa experiencia la que hará que nuestro país siga mirando hacia adelante.
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